Gemma Avenoza (1959-2021) In Memoriam.

Con un inmenso dolor en todas las personas que formamos PhiloBiblon, nos vemos en la triste obligación de anunciar el fallecimiento, el pasado viernes, 22 de enero, de nuestra amiga y colega Gemma Avenoza, catedrática de Filología Románica de la Universitat de Barcelona y directora de una de nuestras bibliografías, BITECA (Bibliografía de Textos Antics Catalans, Valencians i Balears).

Gemma, trabando en casa durante la pandemia (2020)

Gemma, barcelonesa de toda la vida, se licenció en Filología Hispánica en la Universitat de Barcelona en 1984, para pasar enseguida a interesarse por el que sería su tema predilecto en la docencia y en la investigación: el estudio de los manuscritos medievales románicos. Su preparación se coronó con su tesis doctoral, Repertori dels manuscrits en llengües romàniques conservats a biblioteques barcelonines (1989), bajo la dirección de su mentor y amigo, Vicenç Beltran. En este repertorio ya se desplegaron sus excepcionales dotes como investigadora, que le llevaron a ocupar un puesto de profesora asociada primero, y más tarde titular, en la Universidade de Santiago de Compostela. Allí participó en la fundación de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval y fue durante muchos años editora del Boletín Bibliográfico de la AHLM, perteneciendo también a la junta directiva de esta asociación. Su talante generoso y su competencia en numerosos ámbitos y métodos de trabajo le hicieron ganarse de inmediato la amistad y el respeto de todos sus colegas de profesión.

Ya en ese mismo año de 1989 aceptó, junto con Vicenç, la tarea de encargarse de la Bibliography of Old Catalan Texts  (BOOCT) por la muerte de su compiladora, Beatrice Concheff. La primera edición de BOOCT (1985), concebida como complemento para la literatura medieval catalana a la Bibliography of Old Spanish Texts (BOOST), había sido compilado principalmente a base de fuentes secundarias y, por lo tanto, adolecía de muchas inexactitudes y olvidos. Así pues, Gemma y Vicenç (pronto secundados por la alumna de los dos, Lourdes Soriano), empezaron a sustituir las fichas de Concheff por otras mucho más precisas y detalladas, basadas en sus propias investigaciones in situ. El crecimiento de los registros de BITECA desde que ella comenzó a formar parte del equipo se ha enriquecido no solo en términos cuantitativos, sino, y tal vez sobre todo, cualitativos, pues sus descripciones codicológicas son de una precisión encomiable. A los viajes de investigación en la Península Ibérica sucedieron año tras año los viajes a América, Gran Bretaña, Francia, los Países Bajos, Italia, Alemania, Austria, Escandinavia, Rusia … Supo inspirar también en sus doctorandos la misma pasión por los manuscritos, y muchos han colaborado en BITECA, sobre todo Irene Capdevila, Francisco Crosas, Joan M. Perujo y Gloria Sabaté, amén de decenas de personas con contribuciones más puntuales. Hoy, después de treinta años de esfuerzo continuo, un altísimo porcentaje de los casi 3.500 manuscritos e impresos antiguos de la literatura catalana han sido descritos por el equipo de BITECA. Pero el dato que sobrecoge y que da buena cuenta de su casi infinita capacidad de trabajo es que alrededor de 2.000 de estas descripciones fueron hechas por la propia Gemma.

Con Charles Faulhaber ( a su der.) y Vicenç Beltran en el congreso de la North American Catalan Society, Berkeley 1991

En 1994 regresó a su alma mater, la Universitat de Barcelona, para permanecer allí durante el resto de su carrera académica. Además de continuar sus investigaciones sobre manuscritos, también se dedicó al estudio de las traducciones catalana y castellana de Valerio Máximo, del Josifón, la Biblia de Ajuda y las versiones bíblicas en general, pasando por el inventario de las fuentes de Eiximenis y de otros autores de poesía cancioneril. En todo este recorrido no dejó de aprovisionar a amigos y a colegas con datos de sus exploraciones en bibliotecas y archivos de todo el mundo.

Gemma en la Österreichische Nationalbibliothek de Viena (2015)

En esta misma línea, durante los últimos tiempos Gemma se dedicó al estudio de los fragmentos y así pudo identificar traducciones y versiones desconocidas de numerosas obras medievales, desde biblias catalanas y castellanas hasta textos alfonsíes. Hace apenas unas semanas, en diciembre de 2020, la enfermedad que sufría no fue óbice para que entregase, junto a Lourdes Soriano, una solicitud para un proyecto de investigación titulado Tras la pista de la literatura perdida: fragmentos de obras medievales romances procedentes de archivos eclesiásticos y de la Inquisición (Folia recepta). Su inmensa y natural curiosidad científica la guió hacia el hallazgo y la edición de textos antiguos ignorados en prosa y verso, en catalán, castellano, gallego, portugués y occitano. Es por ello que sus trabajos, tan abundantes como diversos, han sido fértiles en sugerencias y descubrimientos, que a buen seguro serán utilizados cada vez más por estudiantes y colegas, al estar tales datos disponibles tanto en la red a través de PhiloBiblon como en la versión impresa de BITECA.

Gemma, entre Vicenç Beltrán y Lourdes Soriano, en la presentación de la versión impresa de BITECA (Valencia, 2014)

Asimismo, en el año 2015, Gemma se encargó de diseñar, junto a Charles Faulhaber, el primero de los Seminarios PhiloBiblon, celebrado en San Millán de la Cogolla gracias a Carlos Alvar y a la Fundación San Millán. Destinado a la formación de jóvenes doctores en la investigación codicológica y bibliográfica, estos seminarios han servido para que docenas de investigadores hayan podido disfrutar de sus lecciones magistrales sobre codicología, como prueba este breve ejemplo.

Es imposible describir con palabras el vacío que deja Gemma entre todos los que tuvimos la suerte de conocerla y de trabajar con ella. Nuestro pensamiento está con su esposo, Xavier, y con su hija, Clara, así como con todos sus familiares y amigos. Más allá de su encomiable magisterio, de sus trabajos de investigación y de su amor por los manuscritos medievales, que perdurarán en el tiempo, vamos a echar mucho de menos su abierta y franca sonrisa, su personalidad exuberante, su buen humor y sus ocurrencias sobre la vida cotidiana fuera de aulas y bibliotecas, así como el degustar con ella, entre vinos y cervezas, unos buenos platos de comida casera en su querido Malasang. En todas aquellas veladas de la academia y fuera de la academia, tú fuiste siempre la mejor compañía, Gemma. Descansa en paz.

BETA
Charles B. Faulhaber, University of California, Berkeley
Ángel Gómez Moreno, Universidad Complutense de Madrid
Nicasio Salvador Miguel, Universidad Complutense de Madrid
Antonio Cortijo, University of California, Santa Barbara
María Morrás, Universitat Pompeu Fabra / Oxford University
Óscar Perea Rodríguez, University of San Francisco
Álvaro Bustos Táuler, Universidad Complutense de Madrid
José Luis Gonzalo Sánchez-Molero, Universidad Complutense de Madrid

BITAGAP
Arthur L-F. Askins, University of California, Berkeley
Harvey L. Sharrer, University of California, Santa Barbara
Martha E. Schaffer, University of San Francisco
Cristina Sobral, Universidade de Lisboa
Pedro Pinto, Universidade Nova de Lisboa
Filipe Alves Moreira, Universidade do Porto
Mariña Arbor Aldea, Universidade de Santiago de Compostela
Maria de Lurdes Rosa, Universidade Nova de Lisboa
Ricardo Pichel. Universidad de Alcalá

BITECA
Lourdes Soriano, Universitat de Barcelona
Vicenç Beltran, Universitat de Barcelona – Università di Roma “La Sapienza”

BIPA
José J. Labrador Herraiz, Cleveland State University
Ralph DiFranco, University of Denver


PhiloBiblon 2021 n. 1 (enero): Amistad, amor y amorío en el Tratado de amor atribuido a Juan de Mena y en el Compendio de la Ética nicomáquea

La celebración de la natividad de Jesús propicia estas reflexiones sobre las especies cuatrocentistas de amor. Inspira asimismo la genealogía del concepto de “amorío” y sus similitudes con lo que podemos sentir en las relaciones entre desiguales; como la adoración de los magos de oriente ante un recién nacido o la del cantante amateur ante el motete Videntes stellam de Poulenc tras la conjunción de Júpiter y Saturno el mes pasado. Entre una natividad y una epifanía sometidas a restricciones y a miedo pandémico, crece una resemantización del término “amorío”.

1.- En el manuscrito del Tratado de amor (BnF esp. 295 [BETA manid 2478] atribuido por una mano moderna a Juan de Mena (1411-1456), se diferencian tres especies del género amoroso: “E de aquéste son tres maneras: amistad, dilectión, que es amorío, e amor” (Valero 2001: 35). Propósito de esta nota es profundizar en el estudio del contexto filosófico cuatrocentista del que surgió el Tratado de amor (Piña 2015) y añadir una más al listado de influencias ya analizadas en el Tratado: Boecio, Estacio, Lucano, Ovidio, Tibulo o Virgilio. Añadiremos, concretamente, las ideas aristotélicas de las que pudo nutrirse el autor para elaborar el trivisi amoroso. Señalaremos, en especial, las doctrinas aristotélicas divulgadas a lo largo de la Península Ibérica por el Compendio de la Ética nicomáquea (ca. 1463-64), no como fuente, sino como manifestación coetánea de la problemática conceptual latente en el Tratado de amor. Plantearemos velozmente la cuestión y dejaremos para otra epifanía el desarrollo de la misma.

Desde la lógica aristotélica y desde su concepto de sinonimia, entendida como pertenencia a un mismo conjunto de cosas con la misma definición, según Categorías (1a6-7) (Aristóteles 1983: 10-11), podemos entender la problemática inicial del Tratado: “amor”, “amistad” y “amorío” pertenecerían a un mismo conjunto y serían estudiados por la “moral dotrina”, es decir, por la ética. Sin embargo, el nombre de “amor” designaría a dos especies diversas: una moral y otra pasional; y, por tanto, “amor” sería un término equívoco—homónimo en jerga aristotélica. Por consiguiente, el amor moral y el amor lascivo solo tendrían en común el nombre y no la definición. Concretamente, las especies de la amistad y del amorío harían que se incluyera a una pequeña parte del amor en la esfera de la moral, es decir, en la esfera de los hábitos laudables. El resto “más es lasçiva cosa que moral por la mayor parte” (Valero 2001: 35). De aquí que en el Tratado estén en juego dos títulos distintos: (1) el nombre de todo un género y (2) la definición de “amor”.

Por lo que respecta al nombre del género, la vacilación terminológica del Tratado es un síntoma de la lucha por conquistar el hiperónimo de la relación humana por excelencia. Si bien “amicitia” era el hiperónimo para el obispo de Lincoln Robert Grosseteste (1168-1253) en su traducción de la Ética nicomáquea, ya no lo será para Leonardo Bruni (1370-1444), quien distinguirá entre la pasión del “amor” y la virtud de la “amicitia” en su Nova Translatio (Cuenca 2019: 90-92). El Tratado parece reflejar este movimiento léxico mediante una sinécdoque, ya que utiliza el término “amor” como parte y todo, como hipónimo e hiperónimo. La especie del amor asume el rango de género en detrimento de las otras dos especies, o sea, en detrimento de la amistad y del amorío.

En referencia a su definición, el Tratado opta por una solución pragmática y moderna: el uso del término es distinto en diversos ámbitos y, por ende, su definición también. En el párrafo siguiente leeremos que tanto el Tratado como el Compendio distinguen el uso vulgar/pasional y el uso moral en sentido escolástico. Subrayemos que ambos textos gozaron de difusión extrauniversitaria en ambientes cortesanos, si es correcta la interpretación de Heusch acerca del Tratado, “une oeuvre qui nous semble plus proche de ce badinage de cour que de la mouvance purement universitaire” (Heusch 1993: 678). Por su parte, Alvar situaría la composición del Tratado de amor en el período de formación de Juan de Mena en una Universidad de Salamanca impregnada de aristotelismo (Alvar 1992: 159-65). Aun cuando no se haya podido corroborar la autoría de Juan de Mena, la influencia del aristotelismo en el Tratado de amor se podría haber ejercido por vías extrauniversitarias; de tal manera que las ideas de la elección voluntaria y de la naturalidad del placer no reflejarían solamente la influencia ovidiana, sino también del Naturalismo (Piña 2015) y de la teoría aristotélica de la virtud. Veamos algunas correspondencias entre ambos textos.

2.- En el capítulo cuarto del octavo libro del Compendio de la Ética nicomáquea podemos leer que “la amistad es semblante del hábito virtuoso, que la amación—que vulgarmente dizen amor—resembla a la passión, car la amistança es con elección e con razón e la amor o amación puede ser fuera de aquella” (Cuenca 2017: 167).

Este fragmento del Compendio concuerda con el Tratado de amor al distinguir entre la amistad y el amor, o lo que “llama el vulgo amor”. Subrayamos que tanto el Compendio como el Tratado inciden en el uso vulgar del término “amor”. En su tesis doctoral, Heusch explica que para Juan de Mena “vulgar” se puede referir a la utilización del vocablo en ámbitos extrauniversitarios, podemos añadir que para el Compendio también; específicamente se puede referir al uso del término en las lenguas vulgares, más allá del latín escolástico. En nuestro contexto de volgarizzamenti, la diferencia fundamental entre los términos “amor” y “amistad” sería que el primero es una pasión, mientras que el segundo es un hábito virtuoso y, por ello, sería fruto de la elección. Por ello, al ser amor la pasión incontrolable por antonomasia, “todas las otras passiones libidinosas e venéreas llama el vulgo amor” (Valero 2001: 35). La solución del Tratado es distinguir entre el amor moral y el amor lascivo, que quedaría fuera del control racional. La condición de control del amor suscita aporías no solo en el Tratado sino también en el mismo Aristóteles, ya que el Estagirita incluye el término φιλία en el listado de las pasiones en el libro II de la Ética nicomáquea y, en cambio, la considera virtud o “algo con virtud” en el libro VIII (Cuenca 2019). Recordemos que las virtudes son elogiables, porque requieren habituación, esfuerzo firme y elección, mientras que las pasiones, salvo pocas excepciones como la vergüenza, no son elogiables ni vituperables al no ser elegibles. Por ello, considerar la φιλία como pasión y como hábito virtuoso supone un error categorial en la misma obra aristotélica, explicable en parte por la polisemia del verbo φιλέω. Por su parte, el Tratado reproduce este error categorial al afirmar que “el hábito electivo de amor viene en ábito de elegir antes al virtuoso que a otro” (Valero 2001: 37-38). De esta afirmación se sigue que el término “virtud” en el Tratado se usaría en su significado aristotélico y no solo “dans son acception chevaleresque, c’est-à-dire la renommée, la « fama »” (Heusch 1993: 525). Si bien, escolásticamente hablando, el autor del Tratado tendría que haber utilizado el vocablo “amistad” para referirse al hábito, pero, como ha indicado anteriormente, “non me vaca tiempo para escrivir de una tan prolixa materia”, es decir, de la materia de la amistad (Valero 2001: 35-36). Por tanto, el autor del Tratado limita el tema de su disertación al amor y propone como solución considerarlo como “un medio de passión agradable” (Valero 2001: 35); es decir, en tanto pasión mediana, un cierto tipo de amor se podría calificar de virtuoso desde la perspectiva ética aristotélica que considera que medietas est virtus.

La elección, de todos modos, guiaría la formación de los hábitos virtuosos consolidando una respuesta habitual ante las pasiones que, generalmente, no serían ni viciosas ni virtuosas en sí mismas. Esta respuesta acostumbrada, o “moral” en sentido etimológico, es la que explica el incipit del Tratado del cordobés:

“Hablar de amor más es lasçiva cosa que moral por la mayor parte, aunque la amistad e dilectión, que es amorío, mienbros la fazen de la moral dotrina” (Valero 2001: 35).

Paris: BnF Espagnol 295, g. 71r

La amistad y el amorío, en tanto especies de amor, al ser fruto de la elección habitual, cumplirían el requisito para ser consideradas morales en sentido etimológico, es decir, habituales. Por ende, estas dos especies de amor permitirían a todo el género ostentar el título de “miembro de la moral dotrina”. De todos modos, contra lo que advirtió Heusch (1993: 503), “cela signifierait que la morale se résume à l’étude de l’habitus et de la vertu, excluant celle des passions”, el Tratado modificaría las divisiones aristotélicas de los procesos anímicos y consideraría que la pasión del amor mediano o centrado podría incluirse dentro del ámbito de estudio de la filosofía moral. Convendría añadir que estas sutilezas categoriales podrían interesar tal vez más a los críticos del 2021 que al autor del Tratado de amor, “sans doute meilleur poète qu’artien” (Heusch 1993: 524).

3.- En relación con el uso del término “amorío”, en el capítulo cuarto del noveno libro del Compendio leemos que “a unos parece que las obras que hombre faze a los amigos provengan de la amor que hombre tiene a sí mesmo e por aquel fin faze todas las cosas que faze. Otros dizen que no, mas que hombre faze bien a los amigos sin respecto alguno e que solamente hombre quiere la salud de los amigos e que les vaya bien. E tal es el amorío de la madre con fijos e de muchos con sus amigos” (Cuenca 2017: 189). Además, en el capítulo séptimo del libro noveno, añade que “los que fazen el beneficio aman más (…) e de tal amorío algunos han dado razón diziendo que es assí como los que emprestan dineros, que los crehedores aman la salud de aquellos que les son obligados”. (Cuenca 2017: 194).

Madrid: BNE MSS 4514 f. 72v (BETA manid 1474)

Además, en el capítulo séptimo del libro noveno, añade que “los que fazen el beneficio aman más (…) e de tal amorío algunos han dado razón diziendo que es assí como los que emprestan dineros, que los crehedores aman la salud de aquellos que les son obligados”. (Cuenca 2017: 194).

Madrid: BNE MSS 7076 f. 55v (BNE manid 1475)

Los ejemplos aducidos en el Compendio para aclarar qué es el “amorío” hacen referencia más bien a la benevolencia de las madres y a la beneficiencia de los potentados que a la pasión obsesiva de los amantes. Por ello, podríamos sugerir una concordancia con el Tratado, ya que ambos textos emplean “amorío” para las relaciones entre desiguales. Podríamos apuntalar nuestra hipótesis con una de las primeras referencias al término “amorío” en castellano, a saber, con las Partidas  de Alfonso X: “Dios la honro [la fiesta de la cena et de la crisma] por su cuerpo mesmo, faciendo en tal dia corte de sus vasallos et de sus amigos, et comiendo con ellos, que es cosa en que se demuestra grant amorio de amigo et mayormiente de señor a vasallos” (Alfonso X 1843: Partida I, título 4, ley 50). Si enfatizamos el adverbio “mayormiente”, podemos entender que el amorío se da sobre todo del señor al vasallo, es decir, en las relaciones entre desiguales, en que el superior espera recibir el respeto debido a su mayor dignidad. Posteriormente, en el cuatrocientos también se podría entender “amorío” como el reconocimiento esperado por el superior por los dos testimonios aquí analizados: (i) por el desequilibrio de las relaciones entre desiguales del Compendio, (ii) por la dilección divina del Tratado, dilección proyectada en la relación desigual por excelencia: la relación del Creador con la criatura (Sère 2019: 26-27). Por eso, el amorío, en tanto dilección, es “divino amor” en el Tratado de amor (Valero 2001: 36), ya que no puede darse la amistad entre los sumamente diferentes, como diría Alberto Magno: “Si multa fiat distantia, non remanet [amicitia] nec unus dignificat alium amicitia sua, sicut maxime patet in diis et regibus qui maxime distant, et ideo non sunt amici” (Sère 2019: 25). Ni con reyes ni con dioses puede haber amistad. ¿Qué hay entonces entre los desiguales? Hay amorío según el castellano del Tratado y el castellano con aragonesismos del Compendio. En la versión catalana no hay un término específico para “amorío” y se vierte como “amor”.

El amorío, entonces, podría reflejar lo relativo (τo πρός τι) al estado anímico propio de la plegaria Miserere mei. Es decir, sin la criatura proyectando su deuda infinita no existiría el amorío del Creador, como una proyección hipertrofiada de la gratitud debida del hijo para con la madre, según el símil del Compendio. En este sentido, una sociedad jerarquizada como la medieval podía proponer lo nombrado por el “amorío” como paradigma del amor, en tanto paradigma de la desigualdad (Sère 2007), como el trobador pregador respecto a la midons. Por contra, la amistad entre iguales suscitaría una serie de aporías difícilmente salvables, por ejemplo, mediante artefactos conceptuales como la noción de Alberto Magno de “amatio analoga” (Sère 2019: 28). La aportación léxica peninsular a esta enrevesada cuestión anímica es una etiqueta que distinga a las relaciones entre desiguales de las pasiones amorosas y de la camaradería igualitaria: la etiqueta del amorío.

Para acortar la distancia con el amorío medieval, podemos evocar el lema psicoanalítico convertido hoy en cultura popular a través de los sobres del azucarillo del café: amar es dar algo que no se tiene a alguien que no lo necesita. O, tal vez, sí lo necesitaría, si empleamos el utillaje conceptual de la categoría aristotélica de lo relativo (τo πρός τι), ya que sin el que se siente deudor no existiría el condonador de la deuda. El amorío reflejaría ese distancia insalvable con lo amado, fruto del desequilibrio, fruto del empequeñecimiento, fruto de la conmiseración.

Es más, para que la relación de amorío sea exitosa tiene que ser elegida. Por ello, el Aquinate—al comentar el pasaje de la Ética nicomáquea anteriormente citado a través del Compendio, paso dedicado al amorío del prestamista y a la cuestión de sus diferencias con el mero benefactor—, establece la relación etimológica, de raigambre isidoriana (Liber VIII: De Ecclesia et Sectis: II De religione et fide), entre “dilectio” y “electio”, entre dilección y elección; de tal manera que la dilección tendría que ser elegida, mientras que la pasión del amor no, al ser efecto del apetito sensible: “Accommodantes enim non amant illos quibus accommodant, sed quod volunt eos conservari in esse non est ex amore, sed propter lucrum; sed benefactores amant, secundum appetitum sensitivum, et diligunt, secundum electionem, eos qui ab eis bona recipiunt, etiam si in nullo sint eis utiles in praesenti nec expectent aliquam utilitatem in futuro” (Tomás de Aquino 1969: 524).

El acuerdo mutuo y el ósculo de la ceremonia del vasallaje podría ser la representación visual del amorío en términos feudales, mientras que la plegaria del Miserere mei podría ser la representación auditiva de la dilección en términos religiosos. El éxito de ambas representaciones se basaba en la libre elección y aceptación de una jerarquía. ¿Libre? El desmoronamiento moderno de las jerarquías intentará acabar con esa libertad para aceptar la sumisión.

4.- En suma, desde la tradición aristotélica se podría sugerir una distinción para los tres elementos del trivisi del Tratado de amor, ya que se podría diferenciar entre la pasión del “amor”, la virtud de la “amistad” entre iguales y el “amorío” de las relaciones entre desiguales; sean estas interesadas como las del acreedor y el deudor, desinteresadas como las de la madre y el hijo o como las del creador y la criatura. Las combinaciones de estas tres especies son tan variadas a lo largo de la historia conceptual europea que solamente las podemos esbozar aquí.

Salvador Cuenca

Bibliografía

Alvar 1992: Carlos Alvar, “A propósito del Tratado de amor atribuido a Juan de Mena”. En Historias y ficciones. Coloquio sobre la literatura del siglo XV, ed. R. Beltran, J. L. Canet, and J.L. Sirera. Valencia: Universitat de València: 159-65.

Alfonso X 1843: Las sietes partidas del rey don Alfonso el Sabio. París: Lecointe y Lasserre eds. [consultado el 5 de enero de 2021

Aristóteles 1983: Aristóteles, Categorías. Valencia: Teorema.

Cuenca 2017: Salvador Cuenca (ed.), Compendio de la Ética nicomáquea. Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza.

Cuenca 2019: Salvador Cuenca, “Φιλία › amor, amicitia › ¿amor, amistança, amicicia o amistad? Las traducciones de φιλία en las traslaciones hispánicas de la Ética a Nicómaco en el siglo XV”. Cahiers d’études hispaniques medievales, 42, p. 85-95.

Heusch 1993: Carlos Heusch, La philosophie de l’amour dans l’Espagne du XVe siècle. Littératures. Paris: Université de la Sorbonne nouvelle – Paris III [consultado el 25 de diciembre de 2020]

Piña 2015: Marucha Claudia Piña Pérez, “El Tratado de amor atribuido a Juan de Mena en el contexto de los tratados filosófico morales del siglo XV”, en Juan de Mena: de letrado a poeta, ed. Cristina Moya. Rochester: Boydell & Brewer: 117-28.

Sère 2007: Bénédicte Sère, Penser l’amitié au Moyen Âge. Étude historique des commentaires sur les livres VIII et IX de l’Éthique à Nicomaque (XIIIe-XVe siècle). Turnhout: Brepols.

Sère 2019: Bénédicte Sère, “Amitié et hiérarchie. Une histoire de l’équilibre affectif”. Cahiers d’études hispaniques medievales, 42, p. 19-32.

Tomás de Aquino 1969: Sancti Thomae de Aquino Opera Omnia, Sententia libri ethicorum, XLVII, vol. 2. Romae: Ad Sancta Sabinae.

Valero 2001: Juan Miguel Valero (ed.), ¿Juan de Mena? Tratado de amor. En Tratados de amor en el entorno de la Celestina (Siglos XV-XVI), coord. Pedro M. Cátedra. Madrid: Sociedad Estatal España Nuevo Milenio; 31-49.


Un incunable desconocido (Sevilla: Ungut y Polonus, 1492) en Princeton: ¿un vocabulario romance latín de Alfonso de Palencia?

El anónimo Vocabulario en romance y en latín del s. XV que transmite el MS escurialense f-II-10 (BETA manid 1470) ha recibido casi nula atención por parte de la crítica. Un descubrimiento reciente, sin embargo, ha cambiado el panorama. La historia casi inverosímil del hallazgo, así como sus implicancias para la historia de la lengua castellana, del libro antiguo y la lexicografía, meritan el siguiente racconto.

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PhiloBiblon 2020 n. 6 (Noviembre): El epitafio del rey de Chipre en Portugal

Para Maria de Lurdes Rosa

En el último post exploramos las vicisitudes del epitafio del rey de Chipre en sus dos versiones desde su aparición en el Libro áureo de Marco Aurelio emperador de Fray Antonio de Guevara a través de dos manuscritos y un impreso en España (1619) y otro en Portugal (1730).

Para recordar, citando ese post: “el epitafio proviene de las obras del fabulista Fray Antonio de Guevara, en este caso de su Libro áureo de Marco Aurelio emperador, cuya editio princeps salió en 1528, y de la refundición de aquella obra en el Relox de principes en 1529. A falta de facsímiles digitales de las dos editiones principes, ofrecemos los dos textos según la edición de las Obras completas  de Guevara de Emilio Blanco. Nótese que las citas atribuidas a Aristóteles y Tholomeo Arsacides también se encuentran en el Relox de príncipes (lib III caps. lv y lvii).

He aquí el texto del epitafio del desconocido rey de Chipre en el Libro áureo (lib. I carta x):

Siendo yo de edad de treinta y siete años, en la isla de Cethin, que agora es Chipre, tuve un invierno y ay allí un monte que se llama Archadio, en el qual sobre quatro columnas está un sepulchro de un rey muy famoso en vida y piadoso en clemençia, y como me dixesen que tenía unas palabras en derredor escriptas en letras griegas, fui allá por ver tal antigüedad, y las letras dezían esto:

Yo para mí siempre tomé este consejo:

Lo que pude hazer por bien, nunca lo hize por mal.
Lo que pude alcançar con paz, nunca lo tomé por guerra.
Los que pude vençer por ruegos, nunca los espanté con amenazas.
Lo que pude remediar secreto, nunca lo castigué público.
Lo que pude corregir con avisos, nunca los lastimé con açotes.
Lo que castigué en público, primero lo avisé en secreto.
Y finalmente, jamás castigué una cosa sin que primero no huviese perdonado quatro.
Yo tengo dolor por lo que castigué y gran alegría por lo que perdoné.
Porque nascí como hombre, mi carne comen aquí los gusanos; y porque biví como virtuoso, descansó mi spíritu con los dioses.

Antonio de Guevara. Obras completas .  I:270.
Ed electrónica del Proyecto Filosofia en español

Y ahora veámoslo en el Relox de principes  (lib. III cap. viii):

Teniendo edad de treynta y siete años halléme un invierno en la ysla de Cethim, que agora se llama Chipre, en la qual ay un monte pequeño (aunque fragoso) que se llama el monte Archadio, do se cría la yerva flabia, de la qual dizen los antiguos que, si la cortan, destila de sí sangre, y aquella sangre aprovecha para que si ensangrientan a una persona con ella estando caliente (aunque no quiera), os ha de amar; y si la untan con sangre fría, os ha de aborrescer. Desto desta yerva no pongas en ello dubda, ca yo hize la esperiencia, en que unté con aquella sangre a una persona, la qual primero perdió la vida que no el amor de mi persona. Uvo en aquella ysla un rey muy exemplar en vida y muy famoso en clemencia, aunque es verdad que por escripto ni por palabra no pude saber el nombre que tenía, mas de quanto estava sepultado sobre quatro colunas en un sepulcro marmóreo, y en torno del sepulchro estava un letrero escripto en griego, y muy antiguo, el qual entre otras muchas cosas dezía estas palabras:

Todo el tiempo que los inmortales dioses me dieron vida, ésta fue la orden que tuve en governar a mi república.

Lo que pude hazer por bien, nunca lo hize por mal.
Lo que pude alcançar con paz, nunca lo tomé por guerra.
A los que pude vencer con ruegos, nunca los espanté con amenazas.
Lo que pude remediar secreto, nunca lo castigué en público.
A los que pude corregir con avisos, nunca los lastimé con açotes.
A ninguno jamás castigué en público, que primero no le avisasse en secreto.
Nunca consentí a mi lengua que dixesse mentiras, ni permití a mis orejas que oyessen lisonjas.
Refrené a mi coraçón a que no desseasse lo ajeno y persuadíle a que se contentasse con lo suyo proprio. [669]
Velé por consolar a los amigos y desveléme por no tener enemigos.
Ni fui pródigo en gastar, ni cobdicioso en rescebir.
Nunca de una cosa hize castigo sin que primero no perdonasse quatro.
De lo que castigué tengo pena y por lo que perdoné tengo alegría.
Nascí hombre entre los hombres y por esso comen mis carnes aquí los gusanos.
Fui virtuoso entre los virtuosos y por esso descansa mi espíritu con los dioses.

Antonio de Guevara. Obras completas .  II:668-69.
Ed electrónica del Proyecto Filosofia en español

Emilio Blanco, en su edición anotada del Relox de príncipes de 1994 (Madrid: ABL editor), pp. 730-31), ya señaló la ampliación de la versión del Relox de príncipes. Ahora, será difícil fijar la fuente concreta de cualquiera de estos testimonios posteriores por la contaminación textual entre [las ediciones del’] Libro áureo y el Relox de príncipes. Señala Blanco (p. xiv): “Si la práctica editorial fue poco escrupulosa con los títulos, aún lo fue menos con los textos, porque también desde bien temprano va a mezclar unos y otros bajo cualquiera de las dos denominaciones”. Menciona concretamente la edición valenciana del Libro áureo del 6 de marzo de 1532, en las prensas de Juan Navarro, la novena de las ediciones conocidas a tan solo cuatro años de la princeps. De hecho, el epitafio allí ya es el ampliado del Relox de príncipes:

Fr. Antonio de Guevara. Libro áureo de Marco Aurelio (Valencia: Juan Navarro, 1532), f. 78va.
Universidad Complutense de Madrid: Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla”, BH FLL Res.1132

Uuo en aquella isla vn rey | muy exem|plar en vida/y  muy famoso en | clemencia/aunque es verdad que por escri|to ni por palabra no pude saber el nom|bre que tenia/mas de quãto estaua sepul|tado sobre quatro colunas en vn sepul|cro marmoreo/y en torno del sepulchro | estaua vn letrero escrito en griego y muy | antiguo/el qual entre otras muchas co|sas dezia estas palabras.

⸿ Todo el tiempo que los immortales dio|ses me dieron vida/esta fue la orden que | tuue en gouernar mi republica.
⸿ Lo que pude hazer por bien nunca lo | hize por mal.
⸿ Lo que pude alcançar con paz:nunca | lo tome por guerra.
⸿ A los que pude vencer con ruegos:nun|ca los espante con amenazas.
⸿ Lo que pude remediar secreto:nunca | lo castigue en publico.
⸿ A los que pude corregir con auiso:nun|ca los lastime con açotes.
⸿ A ninguno jamas castigue en publico | que primero no le auisasse en secreto.
⸿ Nunca consenti a mi lengua que dixes|se mentiras/ni permiti a mis orejas que | oyessen lisonjas.
⸿ Refrene a mi coraçon/a que no desse|asse lo ageno/y persuadile a que se cõten|tasse con lo suyo propio.
⸿ Uele por consolar a los amigos /y de|sueleme por no tener enemigos.
⸿ Ni fui prodigo en gastar /ni codicioso | en rescebir.
⸿ Nunca de vna cosa hize castigo sinque | primero no perdonasse quatro.
⸿ De lo que castigue tengo pena/y por | loque perdone tengo alegria.
⸿ Nasci hombre entre los hombres/y | poresso comen mis carnes aqui los gusa|nos.
⸿ Fui virtuoso entre los virtuosos / y por esso descãsa mi spiritu cõ los dioses.”

El mismo texto, basado en la versión del Relox de principes, apareció en un impreso portugués en 1730:

Chronica do muito alto, e muito esclarecido Principe D. Sebastião (Lisboa, 1730), pp. 371-72

O que pude fazer por bem, nunca o fiz por mal.
O que pude alcançar por paz, nunca o tomey com guerra.
O que pude vencer com rogos, nunca o afugentey com ameaços.
O que pude remediar em segredo, nunca o castiguey em publico.
O que pude emendar com avisos, nunca o castiguey com açoutes.
Nunca castiguey em publico que primeiro naõ avisasse.
Nunca consenti à minha lingoa que dissesse mentira, nem permitti a meus ouvidos, que ouvissem lisonjas.
Refreey meu coraçaõ, para que naõ desejasse com o seu pouco.
Veley por conservar meus amigos, e desveleime por naõ ter inimigos.
Naõ fuy prodigo em gastar, nem cobiçoso em receber.
Do que castigue tenho pezar, e do que perdoey alegria.
Nasci homem entre os homems, por tanto comem os bichos minhas carnes.
Ouvi virtuoso, e vivi virtuoso com os virtuosos, por tanto descançará a minha alma com Deos.

El cronista portugués le da al texto un sesgo interesante. En vez de ser un aviso de príncipes general se le pone como ejemplo a seguir por el joven rey de Portugal, Sebastião, que solo tenía tres años cuando sucedió a su abuelo João III: ‘No monte Archivo da Ilha de Chipre na sepultura de hum Principe daquelle Reyno foraõ achados huns versos em Grego, que se enviaraõ a ElRey D. Joaõ III. e a Rainha pelos ouvir louvar muito, e ver o proveito, e utilidade que delles podia proceder; no dia antes que ElRey seu neto tomasse o governo do Reyno, lhos deu, dizendo, que lhe pedia, e encomendava muito, que trabalhasse por deixar outro tal epitafio em sua sepultura’ (Chronica do muito alto, e muito esclarecido Principe D. Sebastião, p. 371).”

Otra vez citando el post anterior: “Nuestro colega Pedro Pinto (BITAGAP) ha identificado el texto como la Chronica do muito alto, e muito esclarecido principe D. Sebastião, decimosexto rey de Portugal composta por D. Manoel de Menezes, Chronista mòr do Reyno, e General da Armada Real … (Lisboa Occidental: Na officina Ferreyriana, 1730). Actualmente se le considera obra de José Pereira Bayão (1690-1743)

Ahora, por pura coincidencia Maria de Lurdes Rosa (también de BITAGAP) había topado con el mismo texto en las Anedotas portuguesas e memorias biográficas da corte quinhentista: istorias e ditos galantes que sucederaõ e se disseraõ no paço.  La obra, anónima, aparece en el MS P-129 de la Library of Congress en Washington, un manuscrito del s. XVII. Sin embargo, contiene una serie de anécdotas que, según el editor de la obra, Cristopher Lund, fueron escritos por Rui Lourenço de Távora (c. 1490-1576), trinchante de João III. El texto del epitafio de la traducción portuguesa, por lo tanto, tiene que fecharse entre 1557, fecha de la subida del trono de Sebastião, y 1576, fecha de la muerte de Távora—y de hecho probablemente algunos años antes, porque el mismo, nombrado virrey de India, murió en el viaje antes de llegar a Mozambique (Wikipedia).

Lund edita el pasaje del manuscrito washingtoniano:

No monte Archino da Ilha de Chipre na sepultura de hũ Princepe daquelle Rno, foraõ achados hũns verços escritos em Grego, os quais se inviaraõ a elRey D. João o 3o, e a Raynha por lhos ouvir louvar m.o, e ver o proveito delles, hũ dia antes que elRey tomace o governo lhos deu, dizendolhe que lhe pedia, e encomendava m.o que trabalhace por deixar de ssy outro epitafio tal em sua sepultura, porque muitas vezes ouvira dizer a elRey seu Avó, que só aquillo envejava. Aceitou elRey D. Sebastiaõ o papel com rosto alegre, e respondeo à Raynha que o viria, e procuraria quanto em sy fosse de imitar seus consos; e quando menos seria companheiro na inveja delRey seu Avó. Os verços saõ estes:

— O que pude fazer por bem, nunca o fiz por mal.
— O que pude alcançar com paz, nunca o tomei com guerra.
— O que pude vencer com rogos, nunca o espantei com ameassas.
— O que pude remediar em secreto, nunca o castiguei em publico.
— Os que pude emmendar com avizos, nunca os castiguei com açoutes.
— Nunca castiguei em publico, que pro naõ avizace em secreto.
— Nunca concenti a minha lingoa, que dissece mentira.
— Nunca permiti a meus ouvidos, que ouvicem lizonjas.
— Refreei meu coraçaõ, p.a que naõ dezejace o alheyo, & acabei com ele que se contentace com o seu proprio.
— Velei por concervar meus amigos, e desveleime por naõ ter inimigos.
— Naõ fuy prodigo em gastar, nem cobiçozo em receber.
— Nunca de couza fiz castigo, que pro naõ perdoace quatro.
— Do que castiguei tenho paixaõ, e do que perdoei alegria.
— Naci homê entre os homens: por tanto comem os bichos minhas carnes.
— Vivi vertuozo com os vertuozos; portanto descançará minha alma com DS

Queda poco probable que este MS sirviera de antígrafo de la versión impresa de 1730 por las numerosas discrepancias (v.g. Anedotas “espantei” [como en el texto español “espante”]  vs. 1730 “afugentey”).

Ahora, ¿cómo llegó el epitafio del rey de Chipre a las manos del trinchante de João III? La primera edición del Relox de príncipes sale en Valladolid el 8 de abril de 1529. La segunda sale de los tórculos del impresor Germão Galharde precisamente en Lisboa el 13 de septiembre del mismo año por orden de João III, a cinco meses escasos de la primera. Ruy Lourenço de Távora pudo conocer el epitafio del rey de Chipre en cualquier de las trece ediciones impresas entre 1529 y 1568 (Canedo 1946:374-81), porque, “sintetizando, os elementos de que dispomos permitem-nos, pois, concluir que a obra de Guevara era, no seu conjunto, conhecida nos círculos da corte portuguesa no século XVI. … O Relox de Príncipes, editado em Lisboa em 1529, quase em simultâneo com a edição de Valladolid, terá alcançado nesses círculos uma ressonância significativa, até em virtude de ser publicado por ordem de D.João III; foi certamente lido na corte, talvez em voz alta, como era tão habitual na época, e quer D. João III quer a rainha D. Catarina, bem como fidalgos e damas” (Buescu: 2009:169-70)

Es esto una ilustración del gran predicamento de que gozaban estas obras de Guevara en la Europa del s. XVI, con decenas de ediciones en francés (desde 1531), italiano (1543), inglés (1535), holandés (1565) e  alemán (1574)—pero no en portugués; porque no hacían falta, según oportunamente nota P. Fernando F. Lopes, aunque supone—y con razón, como lo demuestran las Anedotas portuguesas citados aquíque “traduções inconscientes e disfarçadas, ou melhor, aproveitamento dos seus ditos saborosos, sentenças e anedotas, essas estou em crer que abundam nos livros portugueses publicados, sobretudo nos livros sentenciosos, de oratóricas e formação moral dos séculos XVI e XVII.” Cita a continuación tres manuscritos inéditas de ese tipo, de los cuales el más interesante, por su título, es el Peculio de sentenças, maximas, conceitos, bons ditos e noticias curiosas extractadas de varios autores, entre os quaes Fr. Heitor Pinto e D. Antonio de Guevar del s. XVII (Coimbra: Bibl. da Universidade, ms. 27).

Charles B. Faulhaber
University of California, Berkeley

Debo a la gentileza de la profesora Rosa las indicaciones bibliográficas que siguen.

Álvarez-Cifuentes, Pedro. “Uma voz à meia-luz: Memória de algumas cousas que Rui Lourenço de Távora passou com o rei D. João III”. En Vozes e letras. Polifonia e subjectividade na literatura portuguesa antiga, ed. Tobias Brandenberger e Maria Ana Ramos, Berlin / Münster: LIT Verlag, 2019:179-93.

Buescu, Ana Isabel.  “Corte, poder e utopia: O Relox de príncipes (1529). de Fr. Antonio de Guevara e a sua fortuna na Europa do século XVI.” Estudios Humanísticos. Historia 8 (2009): 69-101 (= eHumanista 12 2009]: 145-81).

Canedo, P. Lino G. “Las obras de fray Antonio de Guevara. Ensayo de un catalogo completo de sus ediciones.” Archivo Ibero-Americano  22-23 (1946): 441-603.

Lopes, Fernando F. “Traduções manuscritas portuguesas de Fr. António de Guevara.” Archivo Ibero-Americano 22-23 (1946): 605-07.

Lund, Christopher C., ed.  Anedotas portuguesas e memorias biográficas da corte quinhentista: istorias e ditos galantes que sucederaõ e se disseraõ no paçoCoimbra: Livraria Almedina, 1980


PhiloBiblon 2020 n. 5 (octubre). El epitafio del rey de Chipre: Historia de una investigación

Me complace anunciar, en nombre de mis colegas de PhiloBiblon, la quinta entrega para este poco agraciado año de 2020. A pesar de la pandemia seguimos trabajando en nuestra herramienta ad maiorem gloriam philologiae.

En estos últimos días intentaba mejorar el registro de BNE MSS/6962 (BETA manid 3619), un manuscrito de lujo de mediados del siglo XV que contiene los tratados de Séneca, en la traducción de Alfonso de Cartagena (salvo el último, Obra y tratado de costumbres, que es traducción de Pedro Díaz de Toledo). Poco antes de acabar la ficha, encontré justo antes de esa última traducción el siguiente texto, escrito en letra de hacia la mitad del s. XVI, o sea, en fecha muy posterior a la del MS original:

Madrid: BNE MSS 6962 f. 298r

Resueltas las abreviaturas, el texto transcito reza así:

esto esta escripto enla sepoltura de vn Rey de chiple

yo siempre tome para mj este conseJo

lo que pude hazer por bien nunca lo hize por mal
lo que pude adqujrjr en paz. nunca lo gane con guerra
lo que pude convençer con Ruego nunca lo espante con amenazas
lo que pude Remediar secreto nunca lo castigue publjco
lo que pude corregir con avisos nunca lo lastime con açotes
lo que castigue publjco. primero lo amoneste secreto.
Jamas castigue vna cosa que primero no perdonase quatro/
yo tengo dolorjdo lo que castigue e grande alegria por lo que perdone
por que nasçi como hombre mj carrne comen gusanos
por que viuj como noble mj spiritu gozan los dioses

Desde luego es un texto interesante, retórica y moralmente. ¿De dónde proviene?

Buscando buscando, he encontrado el mismo texto, con variantes meramente verbales, en el “Compendio de industrias en los ministerios de la Compañía de Jesús con que practicamente se muestra el buen acierto en ellos”, obra del jesuita Pedro de León que se conserva en el MS-1-085, tomo II, ff. 218v-219r, de la Biblioteca del Hospital Real de la U. de Granada. En este manuscrito, fechado en 1619, se encuentra este mismo texto, concretamente en el “Tratado Septimo | En el qual se comiença á hablar de los Principes || Gouernadores y Superiores en | Comun”, o sea dentro de un tratadito de regimine principum:

Granada BU MS 1-085 vol. II-p. 219r

…Epitafio Antiquisi|mo que se hallo sobre vn sepulcro de el Rey de chipre . de el tiem|po de la gentilidad que dice desta manera.

Yo siempre . Tome para mi este consejo.

Lo que pude hacer por bien . nunca lo hiçe por mal.
Lo que pude adquirir por paz . no lo adquiri por guerra.
Lo que pude conuencer . por ruegos . no lo conuencî por amenaças.
Lo que pude remediar . secreto no lo castigue publico.
Lo que pude corregir con auisos nunca lo corregi con açotes.
Lo que castigue publico . primero lo amoneste en secreto .
Jamas castigue cosa . sin que primero perdonase quatro.
Tengo dolor por lo que castigue . y grande alegria por lo que perdone.
Por que naci como hombre . comen gusanos. mi carne.
Por que viui como noble gozan . mi Espiritu .los Dioses.

La primera versión impresa es coetánea a la de este MS. Se  encuentra en la Primera parte del Retrato del hombre feliz, y humana felizidad… del cisterciense Fr. Thomas de Monzábal (Pamplona, 1618), ff. 378v-379r. El texto, que varía notablemente del de los MSS, se encuentra entre otros dos ejemplos atribuidos a la Antigüedad clásica y utilizados para la enseñanza de los reyes (“Las sentencias siguientes se hallaron en Tigoano ciudad de Caldea, esculpidas en vna lamina: y a lo que se cree son de Aristotiles” y “Las siguientes son de Tholomeo Arsacides Rey de Egypto: que se hallaron en vna lamina”):

Thomas de Monzábal, Retrato del hombre feliz (Pamplona, 1618), pp. 378-379

Las siguientes se hallaron en el tumulo de vno de los Reyes de Chipre, cuyo nombre no se sabe.

Lo que pude hazer por bien; nunca lo hiçe por mal.
Lo que pude alcançar por paz: no lo tomè por guerra.
A los que pude vencer por ruegos, nunca los espantè con amenazas.
Lo que pude remediar en secreto, nunca lo castiguè en publico.
A los que pude corregir con auiso, nunca los lastimè con açotes.
A nadie castiguè en publico, que primero no auisasse en secreto.
Nunca consenti a mi lengua que dixesse mentira, ni permiti a mis orejas que oyessen lisonjas.
Siempre refrenè mi coraçon, para que no desseasse lo ageno: y le persuadi que se acontentasse con lo suyo.
Siempre velè por contentar los amigos: y me desuele por no tener enemigos.
Nunca fui prodigo en gastar: ni codicioso en recibir.
Muchas vezes castiguè: y no pocas perdonè.
De lo primero recebi siempre pena: y de lo segundo alegria.
Por ser hombre mis carnes comen los gusanos: y por ser ser virtuoso descansa mi alma con los buenos.

Nótese que, en el último aserto, se ha quitado la referencia a los dioses: “y por ser virtuoso descansa mi alma con los buenos.”

Mis búsquedas de internauta me llevaron después a Letters Written During a Short Residence in Spain and Portugal de Robert Southey (Londres, 1797). El poeta británico cita el texto en una versión más parecida a la de Monzábal que a la de los MSS, aunque en portugués. En su introducción, dice Southey “but I have met with a most remarkable epitaph, in the Chronicle of Sebastian, by Manoel de Menezes. He says that it was discovered in the isle of Cyprus, in the sepulchre of a King of that island, written in Greek verse, and sent to the Portugueze Monarch Joaon III. after his death, on the day before Sebastian assumed the government, the Dowager Queen sent him the epitaph, and advised such an inscription upon his grave.”

Nuestro colega Pedro Pinto (BITAGAP) ha identificado el texto como la Chronica do muito alto, e muito esclarecido principe D. Sebastião, decimosexto rey de Portugal composta por D. Manoel de Menezes, Chronista mòr do Reyno, e General da Armada Real (Lisboa Occidental: Na officina Ferreyriana, 1730). Actualmente se le considera obra de José Pereira Bayão (1690-1743):

Chronica do muito alto, e muito esclarecido Principe D. Sebastião (Lisboa, 1730), pp. 371-72

O que pude fazer por bem, nunca o fiz por mal.
O que pude alcançar por paz, nunca o tomey com guerra.
O que pude vencer com rogos, nunca o afugentey com ameaços.
O que pude remediar em segredo, nunca o castiguey em publico.
O que pude emendar com avisos, nunca o castiguey com açoutes.
Nunca castiguey em publico que primeiro naõ avisasse.
Nunca consenti à minha lingoa que dissesse mentira, nem permitti a meus ouvidos, que ouvissem lisonjas.
Refreey meu coraçaõ, para que naõ desejasse com o seu pouco.
Veley por conservar meus amigos, e desveleime por naõ ter inimigos.
Naõ fuy prodigo em gastar, nem cobiçoso em receber.
Do que castigue tenho pezar, e do que perdoey alegria.
Nasci homem entre os homems, por tanto comem os bichos minhas carnes.
Ouvi virtuoso, e vivi virtuoso com os virtuosos, por tanto descançará a minha alma com Deos.

El cronista portugués le da al texto un sesgo interesante. En vez de ser un aviso de príncipes general se le pone como ejemplo a seguir por el joven rey de Portugal, Sebastião, que solo tenía tres años cuando sucedió a su abuelo João III: “No monte Archivo da Ilha de Chipre na sepultura de hum Principe daquelle Reyno foraõ achados huns versos em Grego, que se enviaraõ a ElRey D. Joaõ III. e a Rainha pelos ouvir louvar muito, e ver o proveito, e utilidade que delles podia proceder; no dia antes que ElRey seu neto tomasse o governo do Reyno, lhos deu, dizendo, que lhe pedia, e encomendava muito, que trabalhasse por deixar outro tal epitafio em sua sepultura” (Chronica do muito alto, e muito esclarecido Principe D. Sebastião, p. 371).

¿Y la fuente original? Como era de esperar, el epitafio proviene de las obras del fabulista Fray Antonio de Guevara, en este caso de su Libro áureo de Marco Aurelio emperador, cuya editio princeps salió en 1528, y de la refundición de aquella obra en el Relox de principes en 1529. A falta de facsímiles digitales de las dos editiones principes, ofrecemos los dos textos según la edición de las Obras completas  de Guevara de Emilio Blanco. Nótese que las citas atribuidas a Aristóteles y Tholomeo Arsacides también se encuentran en el Relox de príncipes (lib III caps. lv y lvii).

He aquí el texto del epitafio del desconocido rey de Chipre en el Libro áureo (lib. I carta x):

Siendo yo de edad de treinta y siete años, en la isla de Cethin, que agora es Chipre, tuve un invierno y ay allí un monte que se llama Archadio, en el qual sobre quatro columnas está un sepulchro de un rey muy famoso en vida y piadoso en clemençia, y como me dixesen que tenía unas palabras en derredor escriptas en letras griegas, fui allá por ver tal antigüedad, y las letras dezían esto:

Yo para mí siempre tomé este consejo:

Lo que pude hazer por bien, nunca lo hize por mal.
Lo que pude alcançar con paz, nunca lo tomé por guerra.
Los que pude vençer por ruegos, nunca los espanté con amenazas.
Lo que pude remediar secreto, nunca lo castigué público.
Lo que pude corregir con avisos, nunca los lastimé con açotes.
Lo que castigué en público, primero lo avisé en secreto.
Y finalmente, jamás castigué una cosa sin que primero no huviese perdonado quatro.
Yo tengo dolor por lo que castigué y gran alegría por lo que perdoné.
Porque nascí como hombre, mi carne comen aquí los gusanos; y porque biví como virtuoso, descansó mi spíritu con los dioses.

Antonio de Guevara. Obras completas .  I:270.
Ed electrónica del Proyecto Filosofia en español

Y ahora veámoslo en el Relox de principes  (lib. III cap. viii):

Teniendo edad de treynta y siete años halléme un invierno en la ysla de Cethim, que agora se llama Chipre, en la qual ay un monte pequeño (aunque fragoso) que se llama el monte Archadio, do se cría la yerva flabia, de la qual dizen los antiguos que, si la cortan, destila de sí sangre, y aquella sangre aprovecha para que si ensangrientan a una persona con ella estando caliente (aunque no quiera), os ha de amar; y si la untan con sangre fría, os ha de aborrescer. Desto desta yerva no pongas en ello dubda, ca yo hize la esperiencia, en que unté con aquella sangre a una persona, la qual primero perdió la vida que no el amor de mi persona. Uvo en aquella ysla un rey muy exemplar en vida y muy famoso en clemencia, aunque es verdad que por escripto ni por palabra no pude saber el nombre que tenía, mas de quanto estava sepultado sobre quatro colunas en un sepulcro marmóreo, y en torno del sepulchro estava un letrero escripto en griego, y muy antiguo, el qual entre otras muchas cosas dezía estas palabras:

Todo el tiempo que los inmortales dioses me dieron vida, ésta fue la orden que tuve en governar a mi república.

Lo que pude hazer por bien, nunca lo hize por mal.
Lo que pude alcançar con paz, nunca lo tomé por guerra.
A los que pude vencer con ruegos, nunca los espanté con amenazas.
Lo que pude remediar secreto, nunca lo castigué en público.
A los que pude corregir con avisos, nunca los lastimé con açotes.
A ninguno jamás castigué en público, que primero no le avisasse en secreto.
Nunca consentí a mi lengua que dixesse mentiras, ni permití a mis orejas que oyessen lisonjas.
Refrené a mi coraçón a que no desseasse lo ajeno y persuadíle a que se contentasse con lo suyo proprio. [669]
Velé por consolar a los amigos y desveléme por no tener enemigos.
Ni fui pródigo en gastar, ni cobdicioso en rescebir.
Nunca de una cosa hize castigo sin que primero no perdonasse quatro.
De lo que castigué tengo pena y por lo que perdoné tengo alegría.
Nascí hombre entre los hombres y por esso comen mis carnes aquí los gusanos.
Fui virtuoso entre los virtuosos y por esso descansa mi espíritu con los dioses.

Antonio de Guevara. Obras completas .  II:668-69.
Ed electrónica del Proyecto Filosofia en español

Emilio Blanco, en su edición anotada del Relox de príncipes de 1994 (Madrid: ABL editor), pp. 730-31), ya señaló la ampliación de la versión del Relox de príncipes. Ahora, será difícil fijar la fuente concreta de cualquiera de estos testimonios posteriores por la contaminación textual entre el Libro áureo y el Relox de príncipes. Señala Blanco (p. xiv): “Si la práctica editorial fue poco escrupulosa con los títulos, aún lo fue menos con los textos, porque también desde bien temprano va a mezclar unos y otros bajo cualquiera de las dos denominaciones”. Menciona concretamente la edición valenciana del Libro áureo del 6 de marzo de 1532, en las prensas de Juan Navarro, la novena de las ediciones conocidas a tan solo cuatro años de la princeps. De hecho, el epitafio allí ya es el ampliado del Relox de príncipes:

Fr. Antonio de Guevara. Libro áureo de Marco Aurelio (Valencia: Juan Navarro, 1532), f. 78va. Universidad Complutense de Madrid: Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla”, BH FLL Res.1132

Uuo en aquella isla vn rey | muy exem|plar en vida/y  muy famoso en | clemencia/aunque es verdad que por escri|to ni por palabra no pude saber el nom|bre que tenia/mas de quãto estaua sepul|tado sobre quatro colunas en vn sepul|cro marmoreo/y en torno del sepulchro | estaua vn letrero escrito en griego y muy | antiguo/el qual entre otras muchas co|sas dezia estas palabras.

⸿ Todo el tiempo que los immortales dio|ses me dieron vida/esta fue la orden que | tuue en gouernar mi republica.
⸿ Lo que pude hazer por bien nunca lo | hize por mal.
⸿ Lo que pude alcançar con paz:nunca | lo tome por guerra.
⸿ A los que pude vencer con ruegos:nun|ca los espante con amenazas.
⸿ Lo que pude remediar secreto:nunca | lo castigue en publico.
⸿ A los que pude corregir con auiso:nun|ca los lastime con açotes.
⸿ A ninguno jamas castigue en publico | que primero no le auisasse en secreto.
⸿ Nunca consenti a mi lengua que dixes|se mentiras/ni permiti a mis orejas que | oyessen lisonjas.
⸿ Refrene a mi coraçon/a que no desse|asse lo ageno/y persuadile a que se cõten|tasse con lo suyo propio.
⸿ Uele por consolar a los amigos /y de|sueleme por no tener enemigos.
⸿ Ni fui prodigo en gastar /ni codicioso | en rescebir.
⸿ Nunca de vna cosa hize castigo sinque | primero no perdonasse quatro.
⸿ De lo que castigue tengo pena/y por | loque perdone tengo alegria.
⸿ Nasci hombre entre los hombres/y | poresso comen mis carnes aqui los gusa|nos.
⸿ Fui virtuoso entre los virtuosos / y por esso descãsa mi spiritu cõ los dioses.

Resumiendo:

  1. Hay una versión en castellano, con dos testimonios manuscritos, de mediados del s. XVI (BNE MSS/6962) y de 1619 (Granada: Biblioteca del Hospital Real, MS-1-085), basada en la versión del Libro áureo de Marco Aurelio.
  2. Hay otra versión en castellano y portugués impresa en castellano en 1619 y en portugués en 1730, basada en la versión del Relox de príncipes.

 

Charles B. Faulhaber
University of California, Berkele

Obras citadas

Antonio de Guevara. Relox de príncipes. Ed. Emilio Blanco. Escritores franciscanos españoles 1. Madrid: ABL editor, 1994.

Antonio de Guevara. Obras completas. Ed. Emilio Blanco. 5 vols. Versión de Emilio Blanco publicada por la Biblioteca Castro de la Fundación José Antonio de Castro: Obras Completas de Fray Antonio de Guevara. Madrid: Turner, 1994.  Texto proporcionado por el Proyecto Filosofía en español

 


PhiloBiblon 2020 n. 4 (agosto): Un nuevo testimonio occidental del Libro de las Confesiones de Martín Pérez: el fragmento gallego del Arquivo do Reino de Galicia

[Versiones en galego y português más abajo]

La recepción occidental del Libro de las Confesiones (BETA texid 1224) suma desde hoy un nuevo testimonio, en este caso de origen gallego, a la significativa nómina de copias y traducciones portuguesas basadas en el conocido tratado doctrinal y penitencial elaborado por Martín Pérez a comienzos del siglo XIV. El Arquivo do Reino de Galicia, en su Colección de fragmentos de códices e impresos (ms. CI 4), conserva un valioso fragmento de una traducción gallega del Libro de las Confesiones realizada en el tercer cuarto de esta centuria (BITAGAP texid 9439, manid 3209). Se trata de un bifolio que ya había sido editado y estudiado en 1997 por los colegas Arthur L-F. Askins, Gemma Avenoza, Aida Fernanda Dias, José Ignacio Pérez Pascual y Harvey L. Sharrer en un pionero trabajo de investigación sobre disiecta membra vinculada a la prosa jurídica producida en la Galicia bajomedieval. El limitado conocimiento de la difusión—castellana y portuguesa—de la obra de Martín Pérez, unido al avanzado deterioro del fragmento, imposibilitaron en aquel momento la correcta identificación de la obra, que fue interpretada como una desconocida compilación legislativa de carácter eclesiástico. Con todo, el cotejo del texto con otras compilaciones coetáneas permitió avanzar igualmente en el conocimiento y contextualización de este tipo de regulaciones jurídico-eclesiásticas. La nueva identificación del fragmento, realizada en el marco del proyecto “HERES. Patrimonio textual ibérico y novohispano. Recuperación y memoria” (UAH) y en colaboración con la “Red del Libro Medieval Hispánico”, posibilita ahora una relectura íntegra del texto, para el que ya se está preparando una nueva edición y estudio histórico-filológico a cargo de Ricardo Pichel y Miguel García-Fernández. En breve se podrá consultar una primera aproximación al texto que incluimos en el capítulo 3.2. de la Guía para o estudo da prosa galega medieval coordinada por la Profª. Esther Corral Díaz, que saldrá próximamente publicada como segundo número de la colección ArGaMed del Centro Ramón Piñeiro para a Investigación en Humanidades. Agradecemos desde aquí la atención y profesionalidad de las y los técnicos del Arquivo do Reino de Galicia, encarnados en la figura de Carmen Prieto Ramos, su Directora, quien nos autorizó la consulta del fragmento en unas condiciones lumínicas óptimas (para el uso de luz ultravioleta) y en una sala de trabajo independente. Continue reading “PhiloBiblon 2020 n. 4 (agosto): Un nuevo testimonio occidental del Libro de las Confesiones de Martín Pérez: el fragmento gallego del Arquivo do Reino de Galicia”


PhiloBiblon 2020 n. 3 (junio): Más incunables en tiempos del bicho (II)

Esta tercera entrega de PhiloBiblon para 2020 sigue con el tema de los incunables de la Huntington Library (San Marino, California) y la adquisición de muchos de ellos en noviembre de 1924 al industrialista vuelto librero Otto H.F. Vollbehr. No queda claro si Vollbehr los había comprado a la librería Maggs (habían aparecido en el catálogo 456 de Maggs del mismo año) o estaba actuando como agente suyo. [Véase “Más incunables en tiempos del bicho”.]

Indagando más, resulta que algunos de los libros ofrecidos en el catálogo 456 estaban ya en las existencias de Maggs tres años antes; habían salido en sus catálogos 402 (1921) y 416 (diciembre de 1921). Como de costumbre, no indica su procedencia, pero dos de ellos provenían de la biblioteca de don Juan Manuel Sánchez Fernández, bibliófilo cuyo ex-libris reza Todo por Aragón y para Aragón. Sánchez había demostrado su devoción a la patria chica con La bibliografía zaragozana del siglo XV (Madrid, 1908), publicada bajo el anonimato de “Un bibliógrafo aragonés”. Su biblioteca fue ofrecida en el Catálogo de libros antiguos, raros y curiosos de la biblioteca de D. Juan Manuel Sánchez que se hallan a la venta en el Centro de Antigüedades de Santiago López-Maroto, Carrera de San Jerónimo, 44 Madrid (Madrid: Impr. de Juan Pueyo, 1920).

Un tercer libro ofrecido por Maggs en 1921 procedió de la biblioteca de Francisco Lopes de Azevedo, 1. conde de Azevedo, legada en 1876 a su primo Francisco de Azeredo Teixeira de Aguilar, 1. conde de Samodães y subastada en 1921-22: Catálogo da importante e preciosíssima livraria que pertenceu aos notaveis escritores e bibliófilos Condes de Azevedo e Samodães (Porto: Santos, 1921-22). Sus libros llevan el ex-libris “Casa de Azevedo” con sus armas, un águila.

Los siguientes libros, pues, comprados a Vollbehr, aparecen no sólo en el catálogo 456 de Maggs (1924) sino en uno u otro de sus catálogos 402 y 416 de 1921. Noto sólo cambios de precios y descripciones en los catálogos 402 y 416 de Maggs frente a los del catálogo 456. Noto asímismo descripciones y precios en el catálogo de Sánchez. Azevedo sólo tiene descripción, ya que es catálogo de subasta.

  1. Boccaccio, La Fiometa (Salamanca, 1497). Maggs cat.  456 n. 59 “Old Spanish calf stamped binding (rebacked)”, ofrecido en £250; ofrecido también en el cat. 416 n. 44. Huntington “blindstamped calf.” (ISTC ib00738000 = BETA manid 1510 / copid 1102, Huntington 85071)
Boccaccio, La Fiometa (Salamanca, 1497) [Maggs cat. 416, lám. VII]
  1. Boccaccio, De las mujeres illustres (Zaragoza, 1494-10-24). Maggs cat. 402 n. 684 “Calf … Fine copy of a rare book”, ofrecido en £750. Nótese que en el cat. 456 n. 60 es ya “Magnificent copy” y el precio ha subido a £1.150. Santos cat. (1921-22) I:134-37 n. 429 de la biblioteca de la Casa de Azevedo “otimamente conservado”. Huntington “19th century sprinkled calf” ( (ISTC ib00723000 = BETA manid 1511 / copid 1108, Huntington 85066)
Boccaccio, De las mujeres illustres (Zaragoza, 1494) [Maggs cat. 402, lám. XLIII]
  1. Pedro de Portugal, Coplas de Contemptu mundi (Zaragoza, ca. 1488-1490). Maggs cat. 456 n. 289, “Morocco, inside dentelles”, ofrecido en £250; ofrecido también en el cat. 402 n. 683. Huntington “red morocco” (ISTC ip00248000 = BETA manid 2061 / copid 1694, Huntington 93523)
  2. Guillermus Peraldus, Dotrina de religiosos (Pamplona, 1499-10-14). Maggs 456 n. 291 “Fine modern binding, antique style, of wooden boards covered with calf, fully covered with tooled designs, including gryphons, roses, and ornamental scroll work, brass clasps, silk inside guards, g[ilt]. e[dges].,” ofrecido en £175; ofrecido también en el cat. 402 n. 658. Sánchez cat. (1920) n. 237 “Piel imitación de la época, broches, cortes dorados … En el principio algunas picaduras de polilla’’, ofrecido en ptas. 2.000. Huntington “blindstamped pigskin; metal clasps. In case” (ISTC ip00080000 = BETA manid 2648 / copid 2132, Huntington 93535)
Guillermus Peraldus, Doctrina de religiosos (Pamplona, 1499) [Maggs cat. 402, lám. XXXIX]
  1. Diego de Valera, Cronica de hyspaña (Salamanca, 1495-05-08). Maggs cat. 456 n. 451 “Red morocco extra, inside dentelles, g[ilt]. e[dges]., with the Seillière Arms on sides, by Chambolle-Duru”, ofrecido en £225; ofrecido también en el cat.  402 n. 665. Sánchez cat. (1920) n. 242 “tafilete rojo, nervios, filetes en las guardas, super libros: Bibliotheque de Mello. Cortes dorados. Firmado: Chambolle-Lurd [!]”, ofrecido en ptas. 2.500. Huntington “red morocco by Chambolle-Duru. Armorial stamp on front and back covers: Bibliotheque de Mello [Seillière arms]”. (ISTC iv00017000 = BETA manid 2209 / copid 1796, Huntington 98571)

Los siguientes incunables no aparecieron en el cat. 456 (1924) de Maggs pero si en el catálogo 402, de 1921. Llegaron a la Huntington por manos de Vollbehr:

  1. Domingo Marcos Durán, Glosa sobre lux bella (Salamanca, 1498-06-17). Maggs cat.  402 (1921) n. 669 “Full levant morocco, inside doublures, inside dentelles, g[ilt], e[dges].”, ofrecido en £450. Sánchez (1920) n. 238 “En 4.o, tafilete, guardas de piel decoradas … Cortes dorados. Estuche de piel”, ofrecido en ptas. 6.000. Huntington: “brown morocco; binder’s stamp: V. Arias. Padded with blank leaves.” (ISTC id00401000, BETA manid 2395 / copid 1909, Huntington 86907)
Domingo Marcos Durán, Lux bella (Salamanca, 1498). [Maggs cat. 402, lám. XLI]
  1. Diego Pérez Machuca, Memoria de nuestra redencion (Valladolid, 1497-08-12). Maggs cat. 402 (1921) n. 714 “Full levant morocco, inside doublures, inside dentelles, g[ilt], e[dges], by Petitot.”, ofrecido en £250. Sánchez (1920) n. 241 “guardas decoradas, nervios, cortes dorados”, ofrecido en ptas. 1.800. Huntington “brown morocco; binder’s stamp: Petitot. In marbled paper slip case”. (ISTC ip00274000, BETA manid 2079, Huntington 93520)
Diego Pérez Machuca, Memoria de nuestra redención (Valladolid, 1497) [Maggs cat. 402, lám. XLVIII]
  1. Fernando V e Isabel I, Cuaderno nuevo de las alcabalas (Salamanca, 1500 ca. [Norton]). Maggs cat. 402 (1921) n. 662 “Spanish calf”, ofrecido en £175. Sánchez (1920) n. 239 “En la encuadernación consta Salamanca, 1496. Encuadernado en piel antigua’’, ofrecido en ptas. 500. Huntington “Spanish calf … Ex libris: Semper item. Todo por Aragon y para Aragon”. (ISTC if00081000, BETA manid 1302, Huntington 86675)

Otro ejemplar de Sánchez al parecer no pasó por las manos de Maggs, sino sólo por las de Vollbehr:

Alfonso Díaz de Montalvo, Ordenanzas reales (Sevilla, 1495-04-04). Sánchez (1920) n. 240 “piel labrada, cortes rojos. (Caja)”, ofrecido en ptas. 1.500. Huntington “brown morocco, by V. Arias”. (ISTC id00171000, BETA manid 1722 / copid 1268, Huntington 92560)

Finalmente salió en los catálogos 402 y 416 de Maggs otro incunable que también llegó a la Huntington mediante Vollbehr, aunque su procedencia anterior es todavía desconocida:

Johannes de Ketham, Compendio de la salud humana (Burgos, 1495-05-15). Maggs cat. 402 n. 652 “Spanish morocco, blind stamped, inside dentelles, inside doublures, g[ilt]. e[dges] … the present [copy] has the title-leaf and a portion of the three folding plates in excellent facsimile”, ofrecido en £500. Maggs cat. 416 n. 242, misma descripción, pero ofrecido en £450. Huntington “brown Spanish morocco; binder’s stamp: V. Arias. (ISTC ik00018000, BETA manid 1541 / copid 1130, Huntington 86926)

Johannes de Ketham, Compendio de la salud humana (Burgos, 1495) [Maggs cat. 402, lám. XXXV]

Charles Faulhaber
University of California, Berkeley


Más incunables en tiempos del bicho

Durante estos días he estado vaciando el utilísimo artículo de José Manuel Lucía Megías, “Imágenes de la recepción de Boccaccio a través de sus códices: primeras notas” (2001); lo cual me ha llevado, como el hilo de Ariadna y a través de una serie de casualidades,  a confirmar la procedencia de ocho incunables que la Huntington Library (localizada en San Marino, cerca de Los Ángeles) compró el primero de noviembre de 1924 al librero Otto H. F. Vollbehr.

En un lapsus poco común por su parte, Lucía Megías había situado en la Huntington un ejemplar de Boccaccio, De las mujeres ilustres (Sevilla: Cromberger, 1528). Sin embargo, no pude encontrarlo en el OPAC de la biblioteca californiana, pero sí un ejemplar del mismo texto pero de otra edición, la publicada en Sevilla en 1494.

Lucía menciona otro ejemplar de la edición de 1528 en el Catálogo 495 de Maggs Bros., que fui a buscar en HathiTrust; pero por un lapsus mío (muy común, desde luego), miré a su vez el catálogo No. 456. Books, Manuscripts, and Bindings Remarkable for their Rarity Beauty and Interest (London: Maggs Bros., 1924). Allí me topé no sólo con De las mujeres illustres de 1494, sino con los Bocados de oro de 1495 y La Fiometa de 1497. Pronto comprobé que la Huntington guarda ejemplares de las tres ediciones y que los había comprado a Vollbehr. 

Decidí vaciar el catálogo y encontré otros cinco incunables. Resulta que Vollbehr los había comprado todos a Maggs para venderlos en seguida a la Huntington.

El primero que encontré en el Catálogo 456 era precisamente el De las mujeres illustres de la edición de 1494. No podía estar seguro de si se trataba del mismo ejemplar de la Huntington porque la encuadernación de Maggs dice tan sólo “calf” (becerrillo), mientras la descripción de la Huntington es más específica: “19th century sprinkled calf” (becerrillo jaspeado, s. XIX). Nota Maggs en 1924 un ejemplar en la BNE y otro en la Pierpont Morgan de Nueva York. Hoy consta la existencia de 15 ejemplares (véase BETA manid 1511, ISTC ib00723000), inclusive uno en la Library of Congress (Washington) con la misma procedencia de Vollbehr. Así que la evidencia no era concluyente.

A medida que vaciaba el catálogo de Maggs, sin embargo, iba asumiendo con mayor certeza que todos los ejemplares descritos allí eran los de la Huntington. Las descripciones de las encuadernaciones coincidían total o parcialmente, con una sola excepción.

He aquí el elenco completo:

Bocados de oro (Sevilla, 1495-05-16), ofrecido en el n. 58 del catálogo 456 por £175. Maggs “calf”; Huntington “blindstamped calf over wooden boards; rebacked”. Además, Maggs cita los únicos ejemplares conocidos en aquel entonces y hoy, los de la Biblioteca Nacional de España y de la Hispanic Society: q.e.d., el ejemplar de Maggs tiene que ser el de la Huntington por el puro proceso lógico de eliminación. (ISTC ib00705000 = BETA manid 1519 / copid 1112 Huntington 85026)

Boccaccio, La Fiometa (Salamanca, 1497), ofrecido en el n. 59 por £250. Maggs “Old Spanish calf stamped binding (rebacked).” Huntington “blindstamped calf.” De la misma manera,Maggs cita el único otro ejemplar conocido en aquel entonces y hoy, el de la HSA. (ISTC ib00738000 = BETA manid 1510 / copid 1102 Huntington 85071)

Boccaccio, De las mujeres illustres (Zaragoza, 1494-10-24) ofrecido en el n. 60 por £1.250. Maggs “calf … Magnificent copy”; Huntington “19th century sprinkled calf”.  (ISTC ib00723000 = BETA manid 1511 / copid 1108 Huntington 85066)

Nebrija, Gramática castellana (Salamanca, 1492), ofrecido en el n. 286 por £210. Maggs “Spanish calf”; Huntington “Spanish calf”. (ISTC ia00902000: = BETA manid 2022 / copid 1601 Huntington 89054)

Pedro de Portugal, Coplas de Contemptu mundi (Zaragoza, ca. 1488-1490), ofrecido en el n. 289 por £250. Maggs “Morocco, inside dentelles”; Huntington “red morocco”. (ISTC ip00248000 = BETA manid 2061 / copid 1694 Huntington 93523)

Guillermus Peraldus, Doctrina de religiosos (Pamplona, 1499-10-14), ofrecido en el n. 291 por £175. Maggs “Fine modern binding, antique style, of wooden boards covered with calf, fully covered with tooled designs, including gryphons, roses, and ornamental scroll work, brass clasps, silk inside guards, g[ilt]. e[dges].”; Huntington “blindstamped pigskin; metal clasps. In case”. Una nota 2020-08-05 de Steven Tabor, encargado de la colección, fecha la encuadernación, de color marrón clara, “ca. 1900”, y añade que tiene el título Doctrina de los religiosos en una plaquita ¿de marfil? en el plano superior (ISTC ip00080000 = BETA manid 2648 / copid 2132 Huntington 93535)

Diego de Valera, Crónica de hyspaña (Salamanca, 1495-05-08), ofrecido en el n. 451 por £225. Maggs “Red morocco extra, inside dentelles, g[ilt]. e[dges]., with the Seillière Arms on sides, by Chambolle-Duru”; Huntington “red morocco by Chambolle-Duru. Armorial stamp on front and back covers: Bibliotheque de Mello [Seillière arms]”. (ISTC iv00017000 = BETA manid 2209 / copid 1796 Huntington 98571)

Enrique de Villena, Doce trabajos de Hercules, con Juan de Lucena, De vita beata (Burgos, 1499-08-08), ofrecido en el n. 453 por £250. Maggs “morocco, g[ilt]. e[dges]., by Riviere”; Huntington ” brown morocco; binder’s stamp: Bound by Riviere & Son”. (ISTC iv00276000 = BETA manid 1622 / copid 1179 Huntington 102389 )

En fin, he de reconocer que el proceso ha sido muy instructivo. Me ha servido para recordar, una vez más, no sólo el papel que desempeña la casualidad en nuestras investigaciones, sino la necesidad de seguir las diferentes pistas que se nos vayamos encontrando hasta el final para ver lo que hallemos; o, por utilizar otra metáfora más vulgar, hay que seguir levantando las piedras una por una para revelar lo que se esconda debajo.

Charles Faulhaber
University of California, Berkeley

 


PhiloBiblon 2020 n. 2 (abril): Los incunables en tiempos del bicho

Es un placer dudoso, en estos tiempos tan terribles, anunciar la segunda entrega de PhiloBiblon para este año de (des)gracia de 2020.

El recogimiento físico actual (que no espiritual, necesariamente) ha conllevado largo tiempo sin interrupciones para intentar acabar proyectos desde hace mucho empezados y dejados a medio terminar.

Uno de ellos es el de enlazar todos los incunables en castellano de nuestra base de datos a los 440 registros del International Short Title Catalogue (ISTC). Esta posibilidad desde luego no existía cuando Ángel Gómez Moreno emprendió el estudio sistemático de los incunables de la BNE a finales de los 80 del siglo pasado. Lo sorprendente de esta nueva campaña ha sido la localización de casi una ventena de incunables y post-incunables durante los últimos años.

Los textos más numerosos son los religiosos, sensu lato. Se incluyen en esta etiqueta textos espirituales y devocionales, como el anónimo Arte de bien morir (Burgos: Fadrique de Basilea, ca. 1495 – ca. 1498): los Sermones de la vida del yermo solitaria de San Agustín (Sevilla: Johann Pegnitzer von Nürnberg y Magnus Herbst von Fils, 1502-05-14); la Vida y tránsito de san Jerónimo de Eusebio Cremonense; el seudo-san Agustín y el seudo-san Cirilo (Zaragoza: Pablo Hurus, ca. 1481-ca. 1482); el Dechado de religiosos de Alfonso de Balboa, Cura de Palencia (Burgos o Valladolid: Juan de Burgos, ¿1499?, ¿1500?); y la Contemplación de la vida de Nuestro Señor Jesucristo de Johannes de Caulibus (Barcelona: Peter Michael, 1493), edición bilingüe en latín y español. Existen otras dos ediciones del texto del mismo impresor y fecha, en latín (ISTC ib00896400) y español (ISTC ib00923000 = BETA manid 2432). No faltan tampoco los textos litúrgicos, como el Salterio en lengua castellana con el calendario y letanía de los santos (Lleida: Enrique Botel, 1498), así como unas Horas (París: Philippe Pigouchet para Simon Vostre, 1495). Haría falta averiguar si se tratan estas de las Horas de Nuestra Señora con muchos otros oficios y oraciones, editadas tres años después por los mismos Philippe Pigouchet y Simon Vostre.

Finalmente, hay que referirse a uno de estos textos, la Exposición del Pater noster (Salamanca: Leonardo Hutz y Lope Sanz, ca. 1495), de una figura tan notable como Diego de Deza, capellán de los Reyes Católicos e Inquisidor general, que vio la luz en un catálogo de la casa de subastas Christies en 1992 para desaparecer inmediatamente después, tal vez engullido por alguna biblioteca particular.

Además de las obras doctrinales o devocionales, los primeros impresos eclesiásticos difundieron los estatutos promulgados en los sínodos diocesanos. Las autoridades eclesiásticas se dieron cuenta en seguida que el nuevo artefacto ofrecía la difusión más rápida de las reformas diocesanas. Así, las Constituciones sinodales de Cuenca de Alfonso de Burgos, obispo de Palencia ([Huete]: Álvaro de Castro, 1484-10-23 a quo) se unieron en la imprenta con las de Segovia (1472), Ávila (1481) y Jaén (1483). Muchas salieron de los tórculos del impresor itinerante Álvaro de Castro.

La otra gran preocupación de los obispos eran las finanzas de sus diócesis y del reino. Para sufragar los gastos de la guerra de Granada (1482-1492), se recurrió a la venta masiva de indulgencias de la Santa Cruzada, como las tres ediciones de la Bula de indulgencias de la Santa Cruzada para difuntos de Inocencio VIII emetidas por Álvaro de Castro en 1490 (BETA manid 3031, BETA manid 6205,  BETA manid 6222). Pero el propósito de cuatro de estas “nuevas” bulas, todas del último lustro del s. XV, era recaudar fondos para las obras de construcción en las catedrales: (1) Diego Meléndez de Valdés, obispo de Zamora, Carta de hermandad y bula de indulgencias de la cofradía de San Salvador, para sufragar los gastos de fábrica de la catedral (Zamora: Antonio de Centenera, 1498; (2) Alonso de Fonseca, obispo de Osma-Soria, Bula de indulgencias a favor de la catedral de Burgo de Osma (Pamplona: Arnaldo Guillén de Brocar, 1498); (3) García Jiménez de Cisneros, Bula de indulgencias en favor del Monasterio de Montserrat (Monserrat: Johann Luschner, ca. 1499 – ca. 1500); (4) Alejandro VI, Sumario de las indulgencias y estaciones en favor de los cofrades del grande hospital de Santiago de Galicia ([Sevilla: Johann Pegnitzer von Nürnberg y Magnus Herbst von Fils, ca. 1500]).

Aunque impresas en miles de ejemplares, estas bulas, como todo lo efímero,  han sobrevivido gracias al azar. De estas siete bulas, seis existen en ejemplares únicos. La excepción es la Bula de indulgencias a favor de la catedral de Burgo de Osma, descubierta en 2003 en 26 ejemplares utilizados en la encuadernación de dos incunables de la Universidad de Navarra. La misma institución guardó tres ejemplares para su propia colección, pero evidentemente vendió otros. Así, se encuentran no sólo en algunas de las grandes bibliotecas (BNE, Yale, Princeton, U. of Toronto)  sino en otras más modestas (Southern Methodist University [Texas]), Biblioteca Pública de Toledo y Grand Valley State University [Michigan]).

Alonso de Fonseca, Bula de indulgencias a favor de la catedral de Burgo de Osma. Pamplona: Arnaldo Guillén de Brocar, 1498 (Southern Methodist University, Bridwell Library, 07088)

A la Corona también le hacía falta una distribución masiva de ordenamientos antiguos y nuevos. Entre los postincunables nuevos no faltaban las antiguas Leyes del estilo ([Toledo: Juan de Villaquirán, ca. 1515), pero para Fernando e Isabel lo más urgente era poner en manos de sus corregidores la Copilacion de las leyes con el comentario del Dr. Alfonso Díaz de Montalvo (impresa siete veces antes de 1500, siendo la edición más antigua la de Álvaro de Castro, otra vez, de 1484 y las nuevas tablas de impuestos, el Cuaderno de las leyes de las alcabalas, promulgadas en Tarazona el 7 de marzo de 1484, impreso por Álvaro de Castro en 1485 y Alfonso de Centenera en 1486 o 1487. De esta última edición no se conoce actualmente ningún ejemplar. Su existencia queda comprobada, sin embargo, por la extensa descripción que de ella hizo el erudito dieciochesco Rafael de Floranes (antiquiores non deteriores).

También de interés eminentemente práctico eran el calendario y las matemáticas. Hubo por lo menos siete ediciones del Repertorio de los tiempos de Andrés de Li, inclusive este de ¿1497? o ¿1506?, mientras la Suma de la arte de aritmética del catalán Francesc de Santcliment (Zaragoza: Pablo Hurus, ca. 1486) sólo se conoce por un ejemplar de la Biblioteca Universitaria di Cagliari, ubicación muy lógica si se tiene en cuenta la persistencia del catalán en la ciudad sarda.

Sin embargi, para nosotros, los del gremio, los descubrimientos más sensacionales se los debemos a Mercedes Fernández Valladares y a María Jesús Lacarra. La primera ha descubierto dos ejemplares de la edición de 1492 del Cancionero de Mendoza, del que antes no se conocía ninguno, encuadernado junto con una edición desconocida de la La pasión trobada de Diego de San Pedro (Zaragoza: Juan y Pablo Hurus, ca. 1485-1491)  y con otra, también desconocida, de las Coplas de vita Christi de Fr. Íñigo de Mendoza (Zaragoza: Juan y Pablo Hurus, ca. 1485-1491) , posiblemente un fragmento de otra edición del Cancionero de Mendoza.

Cancionero de Mendoza. Zaragoza: Pablo Hurus, 1492 (BNE INC/2900(1)), f. 112v: “Un decir dela muerte”

María Jesús Lacarra, continuando su labor de toda la vida con la cuentística, describe una edicíon desconocida de la Historia de los siete sabios de Roma (Zaragoza: Pablo o Juan Hurus, 1485 a quo – 1495 ad quem), con el mérito adicional de desenterrarla de una biblioteca particular en Escocia. Esta edición está complementada por un post-incunable del mismo texto adquerido por la BNE en 1997 (Sevilla: Jacobo Cromberger, ¿1510?).

Libro de los siete sabios de Roma. Sevilla: Jacobo Cromberger, ¿1510? (BNE R/39781), f. 1r

En nombre de los compañeros de BETA, BITAGAP y BITECA,

Charles Faulhaber
University of California, Berkeley

Imágenes cortesía de la Biblioteca Nacional de España y de la Bridwell Library, Southern Methodist University.