Crónica del IV Seminario PhiloBiblon: Biblioteca Nacional de España – Universidad Complutense de Madrid

Me sentí sumamente afortunada y agradecida cuando me fue notificado que formaría parte del selecto grupo de estudiantes que participaría en el IV Seminario Internacional PhiloBiblon BNE-UCM. Finalmente llegó el ansiado día y el 28 de junio nos reunimos en la Sala Frontón de la Biblioteca Nacional de España. Sé, de boca de mis compañeros, que la emoción y genuina gratitud que sentía era compartida por todos, cada uno de ellos con temas muy diversos de investigación, rotundamente fascinantes. Tras la calurosa bienvenida de Ana Santos Aramburo, directora de la BNE, nos presentamos brevemente y pudimos compartir un poco sobre nuestras áreas de trabajo e intereses, así como las razones por las que llegamos ahí. Como yo, mis compañeros también sabían de antemano que esta era una gran oportunidad para profundizar en el manejo de materiales y fuentes antiguas, adoptando una perspectiva digital, algo a todas luces invaluable, sobre todo viniendo del equipo detrás de PhiloBiblon.

El seminario, de clara orientación práctica, tenía por objetivo principal darnos a conocer todas las herramientas que, a la fecha, ofrece PhiloBiblon. Con las dos jornadas de sesiones teóricas y prácticas, el equipo de PhiloBiblon quiso extender una invitación a todos los asistentes para que, por un lado, aprovecháramos al máximo la base de datos en nuestras respectivas investigaciones, pero también para que colaboráramos aportando, desde nuestra trinchera, cualquier información que pudiera nutrir o mejorar las fichas con las que cuentan y, claro, de ser posible generando nuevas.

El primer día, Ángel Gómez Moreno (Universidad Complutense de Madrid) nos explicó cómo surgió PhiloBiblon, así como hizo un repaso de sus antecedentes, destacando entre estos el ADMYTE, Archivo Digital de Manuscritos de Textos Españoles, creado por Gómez Moreno y Charles Faulhaber. De su intervención quiero destacar un par de consejos que nos brindó: “Nunca hay que pasar de la erudición dieciochesca… es una verdadera caja de sorpresas”, esto ya que considera que no debemos despreciar copias tardías de los textos pues no siempre las más tempranas son las mejores necesariamente. Subrayó además la importancia que tienen los “textos menores” que aparecen en manuscritos y libros antiguos (un poema que se ha colado, algunas líneas de la mano del copista, ¿glosas?…), no figuran en los catálogos y por ello debemos rescatarlos y atenderlos.

Posteriormente tuvimos una larga y detallada sesión sobre las “Consideraciones paleográficas en PhiloBiblon”, a cargo de Gemma Avenoza y Óscar Perea Rodríguez. Ambos nos explicaron que en PhiloBiblon tienen la intención de ofrecer a los usuarios una transcripción lo más fiel posible, por lo que buscan no intervenir ni voluntaria ni involuntariamente en los textos; algo que, todos aquellos que nos hemos aventurado en este campo de la investigación filológica —ora veteranos, ora novatos—, hemos aprendido a apreciar y valorar.  Para esto, han establecido unos criterios de transcripción, todos reunidos en las “Fichas explicativas” que cada uno de los grupos tiene como norma para la elaboración de las descripciones. Esto, a mi parecer, es uno de los aspectos más valiosos del seminario, pues nos han compartido —generosidad científica, por llamarlo de cierta manera, misma que su trayectoria misma respalda— una suerte de guía minuciosa, detallada y con enfoque práctico, un excelente punto de partida al trabajar con manuscritos y libros antiguos.

Ese mismo día, por la tarde, trabajamos en la Sala Cervantes directamente con unos manuscritos previamente asignados; sin duda, uno de los momentos más esperados por todos nosotros, pues todos los que ahí estábamos compartíamos el amor por los libros aludido en el mero nombre del proyecto. Todo estaba listo para recibirnos. En el “Taller de descripción codicológica: Del manuscrito al formulario de PhiloBiblon” cada uno de nosotros trabajó con una fuente previamente asignada y elaboró una ficha de descripción bibliográfica siguiendo sus criterios y pautas; en todo momento, fue destacada la importancia del rigor en la transcripción y nos guiaron, con suma atención, resolviendo las dudas que iban surgiendo. A mí me tocó trabajar con el manuscrito MSS/10197 de la Biblioteca Nacional, correspondiente a las Obras de San Ambrosio en romance, de mano (1451 ca. -1500 ca.). Por fortuna, el estado general de conservación es muy bueno, pero llamó mi atención que no estaban incluidas las iniciales de ornamento, pero su lugar se había respetado dejando el espacio en blanco e incluyendo las letras de guía.

Obras de San Ambrosio. BNE MSS-10197

 

Entre sus páginas, me encontré con una manícula que me arrebató una sonrisa.

 

Manícula en BNE MSS/10197

El libro antiguo fue el protagonista de la segunda jornada del IV Seminario PhiloBiblon, ahora bajo el cobijo y atención de la Biblioteca Histórica “Marqués de Valdecilla” de la Universidad Complutense de Madrid. La primera sesión de trabajo del 29 de junio estuvo a cargo de José Luis Gonzalo Sánchez-Molero (UCM), cuya charla abordó el libro antiguo como objeto de investigación. Este estudioso nos invitó a cuestionarnos qué es el libro antiguo hoy, en pleno siglo XXI, y cómo el concepto mismo no es inamovible; nos dejó reflexionando cómo quizá en unos años se hablará del libro antiguo para referirnos a todo aquello que esté impreso, en contraposición a todo el libro digital. Más que tener en mente la especificidad de cierto soporte material, o de cierto límite temporal, Sánchez-Molero subrayó que lo determinante yace en el lector y en cómo es que este recibe el libro. Ahondó también en las distintas perspectivas para acercarse al libro como objeto de investigación en la actualidad.

Finalmente, Lourdes Soriano (BITECA) y Óscar Perea Rodríguez nos hablaron de los cambios que implica la revolución digital: cómo la digitalización está cambiando nuestra visión del patrimonio bibliográfico ante la revolución de los soportes digitales; la primera se centró en cuestiones de bibliografía material, mientras que el segundo destacó sobre todo lo concerniente a los materiales biográficos tan intrínsecamente ligados al estudio de las fuentes antiguas.

Dentro de todo este panorama, de todo lo que fuimos capaces de atender y aprehender, quisiera subrayar cómo es que surgen nuevos estudios sobre el libro antiguo como influencia en los procesos de digitalización, fundamentalmente en cuatro líneas: el análisis de las procedencias, las encuadernaciones, la historia del libro y de las bibliotecas. Y, posteriormente, para cerrar con broche de oro, tuvimos la sesión práctica y trabajamos con impresos postincunables. En el “Taller de descripción bio-bliográfica: formularios de impresos y de biografías en PhiloBiblon” a mí me esperaba una bellísima edición del Cancionero general publicada en 1540; no tengo palabras para describir lo que sentí cuando vi que el colofón versaba: “Sevilla, en las casas de Juan Cronberger. Año de la encarnacion de nuestro salvador Jesucristo de mil quinientos cuarenta a veinte días del mes de noviembre”.

Cancionero general (Sevilla: Cromberger, 1540)

Nuevamente, Gemma, Lourdes, Óscar y Álvaro Bustos (también perteneciente a BETA), con entrañable paciencia, nos orientaron y guiaron por estas piezas de nuestra tradición literaria. Y esta vez, no vacilé; intrigada y emocionada eche un vistazo a las obras con las que trabajaban mis compañeros. Aquí un par de muestra:

 

Crónica de Juan II de Alvar García de Santa María (Sevill: Andrés de Burgos, 1543)

Suma de todas las crónicas del mundo de Jacopo Filipi Foresti da Bergamo (Valencia: Jorge Costilla, 1510)

Después de intercambiar opiniones y perspectivas sobre lo tratado en el seminario, nos despedimos, agradecidos para con PhiloBiblon, con una sonrisa. Y entre nosotros, con un dejo de complicidad: sabíamos que nos llevábamos a casa un tesoro, no solo por todo lo que pudimos hacer y aprender en el par de jornadas que duró el encuentro, sino de cara al porvenir… La puerta quedaba abierta, y con ella la posibilidad de contribuir con este gran proyecto en un futuro, pues siempre está en constante renovación.

¡Máxime que quedamos pendientes de enviarles las fichas descriptivas que iniciamos en sendos talleres! Y creo que puedo hablar a nombre de Sònia Boadas (Università di Bologna), Elena Caetano Álvarez (University of Birmingham), Mario A. Cossío Olavide (University of Minnesota), Alberto Gamarra Gonzalo (Universidad de Zaragoza), Miguel Giadás Quintela (Universidad de Santiago de Compostela), Alicia López Carral (Universidad Complutense), Natalia A. Mangas Navarro (Universidad de Alicante), Elena Muñoz Rodríguez (Universidad Complutense), Gemma Pellisa Prades (Universitat de Barcelona), Cristina Pérez Pérez (Universidad Complutense), Ana Romera Manzanares (Universidad de Sevilla) y mío… ¡No nos olvidamos! Y gracias totales.

Elizabeth Treviño
Universitat Autónoma de Barcelona