PhiloBiblon 2022 n. 3 (julio) La recuperación del códice del Fuero de Brihuega (BETA manid 2899)

Siempre es un placer tener constancia de que se ha recuperado un patrimonio histórico que se consideraba perdido. Por ello, para todos quienes nos dedicamos de cualquier manera al estudio de la cultura medieval, la noticia más destacada del verano de 2022 ha sido, sin lugar a dudas, la aparición de un códice manuscrito del siglo XIII: el Fuero de Brihuega. En este vídeo se pueden ver imágenes del bello ejemplar cuyo paradero se perdió poco antes del fin de la guerra civil española, en 1938, y que casi 85 años más tarde ha sido devuelto al lugar al que pertenece: el archivo municipal de la localidad alcarreña.

Según noticias de agencias, la desaparición del volumen medieval ocurrió en 1937, cuando, en el marco de la batalla de Guadalajara, tuvo lugar la lucha que el famoso escritor norteamericano (Premio Nobel de Literatura) y corresponsal de guerra, Ernest Hemingway, bautizó como “la batalla de Brihuega“. Se da la curiosa circunstancia de que este episodio de la guerra civil española significó también una especie de guerra civil entre italianos, en tanto que en los campos alcarreños cercanos al palacio de Ibarra se enfrentaron, por una parte, los soldados italianos del batallón Littorio (enviados por Mussolini para reforzar al bando de militares sublevados bajo mando del general Franco), contra los soldados del batallón Garibaldi, voluntarios italianos que ayudaron a las tropas del ejército republicano allí destinadas.

Precisamente fue uno de estos soldados españoles el que, ante el infierno de fuego y metralla desatado sobre Brihuega, salvó al códice de perecer en las llamas y lo mantuvo oculto en su domicilio. Una vez fallecido, uno de sus hijos se puso en contacto con la casa de subastas barcelonesa  Soler y Llach, que fue la que le indicó la forma de contactar con la Sección de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, organismo encargado de lidiar con semejantes asuntos.

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Aunque toda pérdida de una fuente histórica es dolorosa, al menos en el caso del Fuero de Brihuega quedaba el consuelo de que el texto no era desconocido para los lectores, ya que, por fortuna, cincuenta años antes de su desaparición, el erudito Juan-Catalina García López había publicado un estudio detallado del fuero y la edición del texto completo, ya que él había podido consultar el manuscrito. Así, desde 1937, la monografía de García López fue la única herramienta para entender la importancia de este fuero dentro del medievalismo jurídico hispánico, de forma que no solo se ha editado recientemente en facsímil, sino que también está disponible para su consulta en la red a través de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

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El fuero de Brihuega es uno de los fueros romances medianos, como lo describió Bermejo Cabrero, y cuyo contenido se asemeja bastante a otros concedidos a otras villas de Castilla La Nueva, como Molina de Aragón (BETA texid 2442), Madrid (BETA texid 2440) o la propia Guadalajara (BETA texid 1182). Está basado en una recopilación de leyes anterior, llamada fuero breve, escrito en latín, que asimismo fue concedido a la ciudad por el arzobispo de Toledo, Rodrigo Jiménez de Rada (BETA bioid 1115), El famoso clérigo siempre tuvo un especial interés en la villa briocense debido al bien conocido hecho de que los tentáculos fiscales y señoriales de la gran mesa arzobispal toledana alcanzaban asimismo a Brihuega, de ahí la concesión del fuero en 1242, aunque el manuscrito esté probablemente redactado unos diez años antes. La presencia de tan destacada autoridad eclesiástica deja su impronta en el códice ya desde el primero de sus 74 folios, que también nos deja ver que la materia escriptoria es un pergamino de bastante calidad.

Folio 1r del Fuero de Brihuega. Foto: Subelegación del Gobierno / Javier Pozo (para "La Tribuna de Guadalajara")
Folio 1r del Fuero de Brihuega. Foto: Subdelegación del Gobierno / Javier Pozo (para “La Tribuna de Guadalajara”)

Las imágenes de televisión y las fotografías que durante estas semanas han estado circulando por la prensa nos dan una buena medida del gran calibre del manuscrito, del que hay que celebrar, sobre todo, que se encuentre en un magnífico estado de conservación. Destaca su encuadernación gótica con dos gruesas tablas de madera de nogal y cuatro nervios de badana, o su letra gótica libraria de inspiración francesa, así como el uso de dos tintas, negra para el cuerpo del texto, y roja para títulos y subtítulos. De igual forma, algunos elementos decorativos a base de adornos entrelazados se perciben de forma efímera, como la orla de tres colores que se adivina en algunos folios iniciales.

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Detalles decorativos en el códice

En nuestra base de datos, el manuscrito recuperado ya cuenta con su propio identificador, no solo el texto del Fuero de Brihuega (BETA texid 2439), sino el códice en sí (BETA manid 2899). A medida que se vayan sabiendo más características técnicas de este importante descubrimiento, iremos completando la información para ponerla a disposición de los colegas para quienes pueda ser de utilidad, en espera de tener la oportunidad de que algún miembro del proyecto pueda examinarlo in situ cuando sea posible. De momento, congratulémonos de su reaparición estelar durante este caluroso verano de 2022.

Óscar Perea Rodríguez
University of San Francisco

 

Obras citadas

García López, Juan Catalina. El fuero de Brihuega. Madrid: Tipografía de Manuel G. Hernández, 1887 (ed. facsímil en Valladolid: Maxtor, 2012).

Bermejo Cabrero, José Luis. “En torno al fuero de Brihuega.” Wad-al-Hayara. Revista de estudios de Guadalajara 9 (1982): 137-148.